Se debe gestionar el acceso a sitios web externos para reducir la exposición a contenido malicioso.
El filtrado web se elude con facilidad (VPN, proxies, DNS cifrado) y exige una monitorización invasiva del tráfico que choca con el RGPD. En su lugar, protegemos lo que de verdad importa: el acceso a tus sistemas internos.
En lugar de listas de bloqueo de sitios web, controlamos el acceso según la identidad. Protección en el punto donde están los datos, no en el perímetro.
Las aplicaciones expuestas al público pueden restringirse para que solo se comuniquen con servicios aprobados. Cualquier petición saliente a un servicio no aprobado se bloquea y se registra como una métrica de paquetes descartados, que pone de manifiesto comportamientos no autorizados o posibles ataques.