Se debe restringir el acceso a la información y a otros activos asociados de acuerdo con la política específica establecida sobre control de acceso.
Usar un Gitea autoalojado, desplegado mediante KubeAid, nos da control total sobre nuestro código y nuestros datos. Así podemos adaptar nuestras políticas de acceso a nuestros requisitos de seguridad concretos.
Protegemos nuestro entorno de Gitea con autenticación básica, complementada con Keycloak para la gestión de identidades. La autenticación de dos factores con YubiKeys añade una capa más de seguridad y garantiza que solo los usuarios verificados obtengan acceso.
Nuestra forma de restringir el acceso se basa en una política clara y bien definida. Esto incluye la gestión del acceso a servidores Linux y clústeres de Kubernetes, donde los permisos se asignan con cuidado para evitar usos no autorizados.
Gracias a la gestión centralizada de identidades de usuario de Keycloak y al control de acceso basado en roles (RBAC) en nuestro entorno de Kubernetes, garantizamos que los usuarios solo reciban los permisos necesarios para su rol, de acuerdo con el principio de mínimo privilegio.
Las credenciales sensibles se guardan de forma segura con Password store, y solo los usuarios con las claves GPG correctas pueden acceder a ellas. Este método no solo protege frente a accesos no autorizados, sino que también reduce el riesgo de exposición de credenciales.