Se debe implantar la protección contra el malware, respaldada por una concienciación adecuada de los usuarios.
Priorizamos la seguridad en el despliegue frente a las soluciones tradicionales antimalware o antivirus en los sistemas locales. Nuestro registro autoalojado utiliza Harbor con Trivy para analizar las imágenes de contenedor, de modo que en nuestros entornos solo se usan imágenes limpias y verificadas.
Cuando configuramos servicios de fuentes externas mediante LinuxAid, como RustDesk desde GitHub, aplicamos una verificación rigurosa de sumas de comprobación. Esta práctica añade una capa de seguridad esencial, ya que confirma que los paquetes no se han manipulado antes de integrarlos en nuestros sistemas.
Para mitigar los problemas de la cadena de suministro, alojamos los paquetes en nuestro propio repositorio. Así, aunque servicios externos como GitHub no estén disponibles, seguimos teniendo acceso a los paquetes necesarios y mantenemos la continuidad de nuestras operaciones, lo que refuerza aún más nuestra defensa frente a posibles amenazas de malware.